
SPECIALIST PHYSICIAN IN CARDIOVASCULAR SURGERYCardiovascular surgery / Angiology and vascular surgeryCentro Médico TeknonHospital Universitari Sagrat Cor
Specialist Physician in Angiology and Vascular SurgeryAngiology and vascular surgeryCentro Médico Teknon
La patología venosa pélvica comprende un conjunto de alteraciones que afectan al retorno de la sangre desde la pelvis y pueden producir dolor, varices pélvicas y síntomas en las extremidades inferiores.
En algunos pacientes, estos problemas se deben a una insuficiencia de las venas pélvicas. En otros, pueden estar relacionados con la compresión de una vena por estructuras anatómicas cercanas, como ocurre en los síndromes de May-Thurner o Nutcracker.
¿Qué es la patología venosa pélvica?
Las venas de la pelvis recogen la sangre de diferentes órganos y tejidos y la conducen hacia el sistema venoso central. Cuando el retorno venoso se altera, puede producirse acumulación de sangre y aumento de la presión dentro de las venas pélvicas.
Esto puede favorecer la aparición de varices pélvicas y provocar síntomas que pueden ser persistentes o empeorar en determinadas circunstancias. Entre los síntomas que pueden aparecer se encuentran:
- Dolor pélvico crónico
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Sensación de presión o pesadez en la pelvis
- Molestias que empeoran al permanecer mucho tiempo de pie
- Dolor que puede aumentar al final del día
- Varices en la pelvis, vulva o región perineal
- Varices atípicas en las piernas
- Hinchazón o molestias en las extremidades inferiores
No todos los pacientes con estos síntomas presentan una enfermedad venosa pélvica, por lo que es importante realizar un estudio individualizado.
Síndrome de congestión pélvica
El síndrome de congestión pélvica está relacionado con la presencia de venas pélvicas dilatadas y alteraciones del retorno venoso.
Es una causa posible de dolor pélvico crónico, especialmente en mujeres, y puede estar relacionado con insuficiencia de determinadas venas pélvicas.
El dolor puede ser continuo o intermitente y puede empeorar después de permanecer de pie durante mucho tiempo o en determinadas circunstancias.
El diagnóstico requiere descartar otras causas de dolor pélvico y valorar mediante pruebas de imagen el sistema venoso.
¿Cómo se diagnostican?
El diagnóstico requiere conocer la anatomía y el funcionamiento del sistema venoso.
Dependiendo de cada caso pueden utilizarse diferentes pruebas:
-
Eco-Doppler
-
Angio-TAC
-
Resonancia magnética
-
Flebografía
Síndrome de May-Thurner
El síndrome de May-Thurner se produce cuando una arteria comprime una vena, habitualmente la vena ilíaca común izquierda, contra estructuras óseas de la columna.
Esta compresión puede dificultar el retorno de la sangre desde la extremidad inferior y favorecer síntomas como:
- Hinchazón de una pierna
- Pesadez
- Dolor
- Varices
- Sensación de tensión en la extremidad
En algunos pacientes puede favorecer la aparición de una trombosis venosa profunda.
No todas las personas que presentan una compresión anatómica tienen síntomas ni necesitan tratamiento. La decisión depende de la repercusión clínica y de las características de cada caso.
Síndrome de Nutcracker
El síndrome de Nutcracker hace referencia a la compresión de la vena renal izquierda por estructuras arteriales y anatómicas próximas.
Esta alteración puede dificultar el retorno venoso desde el riñón y, en determinados pacientes, estar relacionada con congestión venosa pélvica y otros síntomas.
Puede manifestarse mediante:
- Dolor abdominal o lumbar
- Síntomas de congestión pélvica
- Varices pélvicas
- Presencia de sangre en la orina
La presencia de una compresión anatómica en las pruebas de imagen no implica necesariamente que exista un síndrome clínicamente relevante. Es necesario correlacionar los hallazgos con los síntomas y realizar una valoración especializada.
Opciones de tratamiento quirúrgico
Embolización
La embolización es una técnica endovascular que permite tratar determinadas venas responsables de la congestión pélvica.
Se realiza mediante un catéter que se introduce en el sistema venoso y se dirige hacia las venas afectadas.
Una vez localizada la vena responsable, pueden utilizarse diferentes materiales para cerrarla de forma controlada y reducir el flujo venoso anómalo.
El objetivo es disminuir la congestión y mejorar los síntomas relacionados con las varices pélvicas.
Stenting venoso
En determinados pacientes existe una obstrucción o compresión venosa que dificulta el retorno de la sangre. Cuando esta alteración es significativa y existe una indicación adecuada, puede plantearse un tratamiento endovascular mediante la colocación de un stent venoso.
El stent es un dispositivo que se coloca dentro de la vena para mantener abierto el segmento comprimido u obstruido y facilitar el flujo sanguíneo.
Seguimiento después del tratamiento
El seguimiento depende del procedimiento realizado y de las características de cada paciente.
Después de una embolización puede ser necesario valorar la evolución de los síntomas y comprobar la respuesta al tratamiento.
En pacientes tratados mediante stenting venoso es especialmente importante realizar controles para comprobar el funcionamiento y la permeabilidad del dispositivo.
¿Cuándo consultar con un especialista vascular?
Es recomendable realizar una valoración especializada si presentas alguno de los síntomas mencionados.
La patología venosa pélvica puede ser compleja y requiere diferenciar entre hallazgos anatómicos sin repercusión y alteraciones que realmente explican los síntomas.
El diagnóstico y tratamiento de las enfermedades venosas pélvicas requiere conocer con precisión la anatomía y el funcionamiento del sistema venoso.
Desde Berkelium Surgical Group estudiamos cada caso de forma individualizada para identificar el origen de los síntomas y valorar las diferentes alternativas de tratamiento.
Cuando está indicado, disponemos de técnicas endovasculares como la embolización de varices pélvicas o el stenting venoso, buscando mejorar el retorno venoso y ofrecer una solución adaptada a las características de cada paciente.







