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Consultori
Dr. Kerbi Guevara NoriegaAngiologia i Cirurgia Vascular
Cirugía de aorta y aneurismas

¿Qué es un aneurisma de aorta?

La aorta es la arteria principal del organismo. Sale del corazón y recorre el tórax y el abdomen llevando sangre a los diferentes órganos y tejidos.

Un aneurisma de aorta aparece cuando una zona de la pared de la aorta se dilata de forma anormal.

En muchas ocasiones, los aneurismas no producen síntomas y se descubren de manera casual durante una prueba de imagen realizada por otro motivo. Algunos aneurismas pueden aumentar de tamaño con el tiempo y dependiendo de sus características llegar a presentar complicaciones graves.

Por este motivo, cuando se detecta un aneurisma es importante realizar un seguimiento por un especialista y valorar de manera individualizada si es necesario tratarlo.

Desde Berkelium Surgical Group estudiamos cada caso para conocer las características del aneurisma y determinar cuál es la estrategia más adecuada: seguimiento, tratamiento endovascular, cirugía abierta o técnicas endovasculares complejas.


¿Por qué se produce un aneurisma de aorta?

Existen diferentes factores relacionados con la aparición y evolución de los aneurismas:

  • Edad
  • Tabaquismo
  • Hipertensión arterial
  • Ateroesclerosis
  • Antecedentes familiares de aneurisma
  • Sexo masculino
  • Algunas enfermedades hereditarias del tejido conectivo
  • Antecedentes de determinadas enfermedades o lesiones de la aorta

No todos los aneurismas evolucionan de la misma manera. Por eso, además del tamaño, es importante valorar su localización, forma, velocidad de crecimiento y las características generales del paciente.


Aneurisma de aorta abdominal

Es uno de los más frecuentes, y corresponde al segmento de la aorta que atraviesa el abdomen. Muchos aneurismas abdominales son asintomáticos y se detectan de manera casual.

Cuando producen síntomas estos pueden incluir:

  • Dolor abdominal persistente
  • Dolor lumbar
  • Sensación de presión o molestias en el abdomen
  • Sensación de una masa pulsátil abdominal

El riesgo asociado a un aneurisma depende, entre otros factores, de su tamaño, evolución y características.

Aneurisma de aorta torácica

El aneurisma también puede localizarse en el tórax.

Pueden afectar a diferentes segmentos de la aorta y su tratamiento depende de su localización exacta y de sus características.

Al igual que ocurre con los aneurismas abdominales, algunos pueden permanecer sin síntomas durante mucho tiempo.

Cuando aparecen síntomas pueden manifestarse como:

  • Dolor en el pecho
  • Dolor en la espalda
  • Dificultad para respirar
  • Tos o molestias relacionadas con la compresión de estructuras cercanas

Aneurismas aortoilíacos

En algunas personas la dilatación no se limita exclusivamente a la aorta abdominal, sino que también afecta a las arterias ilíacas, que son las arterias que continúan desde la aorta hacia la pelvis y las piernas.

Su tratamiento puede ser especialmente complejo porque es necesario preservar el flujo sanguíneo hacia diferentes territorios, incluyendo las extremidades y, en determinadas circunstancias, las arterias que irrigan la pelvis.


Disección de aorta

Se produce cuando se crea una doble luz en la aorta por ruptura de una de las capas.

Puede producirse de forma aguda y causar síntomas importantes, por lo que requiere una valoración médica urgente.

Uno de los síntomas más característicos es un dolor intenso y repentino en el pecho o la espalda.

El tratamiento depende principalmente de la localización de la disección y de si existen complicaciones.


¿Cómo se diagnostican?

El diagnóstico y seguimiento de los aneurismas se realiza mediante diferentes pruebas de imagen.

Ecografía: La ecografía abdominal puede utilizarse para detectar y realizar el seguimiento de determinados aneurismas de aorta abdominal. Es una prueba sencilla, no invasiva y que no utiliza radiación.

Angio-TAC: Permite obtener imágenes detalladas de la aorta y sus ramas. Es especialmente importante cuando se está planificando una intervención, ya que permite conocer:

  • Tamaño del aneurisma
  • Localización
  • Longitud
  • Anatomía de las arterias
  • Relación con las ramas arteriales
  • Características de las zonas donde debe fijarse una endoprótesis

Resonancia magnética: En determinados pacientes puede utilizarse para estudiar la aorta y realizar seguimiento, dependiendo de las características de cada caso.


¿Cuándo es necesario tratar un aneurisma?

En algunos pacientes se recomienda realizar un seguimiento periódico mediante pruebas de imagen y control de los factores de riesgo cardiovascular.

La decisión de reparar un aneurisma depende de las siguientes característica:

  • Anatomía de la aorta y sus ramas
  • Tamaño, forma, localización y velocidad de crecimiento
  • Factores del paciente: edad, estado general, antecedentes y esperanza de vida
  • Síntomas

Todo esto determina el riesgo de la cirugía, que deriva en la indicación de la intervención. Por este motivo, el tamaño del aneurisma es importante, pero no es el único criterio que determina la necesidad de tratamiento.


Técnicas de Intervención Quirúrgica


Cirugía abierta de aorta

Técnica mediante la cual se accede directamente a la aorta para sustituir el segmento afectado por una prótesis o conducto vascular que permite que la sangre circule por una nueva vía y evita que la presión arterial actúe sobre la pared debilitada del aneurisma.

Se trata de una intervención de mayor complejidad que una reparación endovascular y requiere una valoración cuidadosa del estado general del paciente.

A pesar del desarrollo de las técnicas endovasculares, la cirugía abierta continúa teniendo un papel importante en determinados pacientes, especialmente cuando la anatomía no permite una reparación endovascular adecuada o cuando las características y la expectativa de vida del paciente hacen que pueda ser una opción apropiada.


Reparación endovascular de aneurismas

EVAR (EndoVascular Aneurysm Repair): reparación endovascular de un aneurisma de aorta abdominal.

Es una técnica mínimamente invasiva en la que se introduce una *endoprótesis vascular* a través de las arterias, habitualmente desde la región inguinal.

La endoprótesis se coloca en el interior de la aorta y permite que la sangre circule por dentro del dispositivo, reduciendo la presión sobre la pared del aneurisma.

Para considerar esta intervención es necesario que la anatomía de la aorta y de las arterias de acceso sea adecuada para colocar y fijar correctamente la endoprótesis.

El TEVAR (Thoracic Endovascular Aortic Repair) está indicada para tratar enfermedades de la aorta torácica. En estos casos ofrece una alternativa menos invasiva que la cirugía abierta, muy importante en este territorio

No todos los aneurismas presentan una anatomía sencilla. En algunos pacientes, el aneurisma afecta a zonas próximas a las arterias que llevan sangre a órganos importantes o se extiende por diferentes segmentos de la aorta. Estos casos requieren una planificación más avanzada y pueden necesitar técnicas endovasculares complejas.

Entre las posibilidades se encuentran diferentes tipos de endoprótesis diseñadas para adaptarse a anatomías complejas, incluyendo dispositivos fenestrados (FEVAR) o ramificados (BEVAR) en pacientes seleccionados.

El tratamiento endovascular puede ofrecer determinadas ventajas frente a una cirugía abierta, como una menor agresión quirúrgica y una recuperación inicial generalmente más rápida. Sin embargo el seguimiento de la técnica endovascular requiere un control más estrecho mediante pruebas de imagen. La decisión siempre depende del caso y se ajusta para ofrecer la mejor técnica posible al paciente.

Por este motivo, antes de decidir entre cirugía abierta y tratamiento endovascular es importante valorar tanto los beneficios inmediatos como las necesidades de seguimiento a largo plazo.


¿Cuándo consultar con un cirujano vascular?

Si te han diagnosticado un aneurisma de aorta, es importante realizar una valoración especializada aunque no tengas síntomas. También es recomendable consultar si tienes antecedentes familiares de aneurisma o factores de riesgo asociados a enfermedad vascular.

Recibir el diagnóstico de un aneurisma puede generar muchas dudas.

  • ¿Necesito operarme?
  • ¿Puedo esperar?
  • ¿Es mejor una cirugía abierta o un tratamiento endovascular?
  • ¿Puedo realizar una vida normal?
  • ¿Necesitaré controles después del tratamiento?

La respuesta depende de las características concretas de cada aneurisma y de cada paciente.

Nuestro objetivo es estudiar cada caso con detalle y ofrecer la estrategia más adecuada, explicando al paciente las diferentes alternativas, sus beneficios, sus riesgos y el seguimiento necesario.

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