Los primeros síntomas del linfoma y cuándo consultar

Con motivo del Día Mundial del Linfoma, que tiene lugar cada 15 de septiembre, es importante recordar que conocer los síntomas de alerta puede ayudar a consultar antes y facilitar una valoración médica adecuada.
El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático, una parte del sistema inmunitario que ayuda al organismo a defenderse frente a infecciones. Puede aparecer en distintas zonas del cuerpo (y órganos, como la médula ósea, el bazo o el hígado), aunque lo más frecuente es que afecte a los ganglios linfáticos.
La Dra. Yva Rodríguez, hematóloga del Instituto Oncológico Teknon
explica cuáles son los síntomas que pueden hacer sospechar un linfoma, cuándo conviene consultar y qué papel tiene el diagnóstico para orientar el tratamiento.
¿Qué es el linfoma?
El linfoma afecta a los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco relacionado con la respuesta inmunitaria.
De forma general, existen dos grandes grupos: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. El pronóstico y el tratamiento pueden variar según el tipo de linfoma, el estadio en el que se detecte y su agresividad.
Primeros síntomas del linfoma
Los síntomas del linfoma pueden ser poco específicos al inicio. Por eso, es importante prestar atención a determinadas señales, especialmente si persisten o no tienen una causa aparente.
Ganglios linfáticos agrandados
Uno de los síntomas más característicos es el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, que pueden palparse en zonas como el cuello, las axilas o las ingles sin proceso infeccioso que lo justifique.
Fiebre persistente
La fiebre elevada y persistente, de predominio nocturno, sin causa aparente también puede ser un síntoma asociado al linfoma.
Sudoración nocturna
La sudoración nocturna intensa es otra señal que conviene tener en cuenta, especialmente si aparece junto a otros síntomas.
Pérdida de peso involuntaria
La pérdida de peso sin una causa clara puede ser un signo de alerta y requiere valoración médica.
Fatiga extrema
La fatiga intensa que no mejora con el descanso también puede aparecer en pacientes con linfoma.
Picor en la piel
El prurito o picor generalizado en la piel es otro de los síntomas descritos en relación con el linfoma.
¿Cuándo consultar?
Es recomendable consultar si aparece un ganglio aumentado de tamaño que no desaparece o si se presentan síntomas como fiebre persistente sin causa aparente, sudoración nocturna, pérdida de peso involuntaria, cansancio extremo o picor generalizado.
También conviene pedir valoración si varios de estos síntomas aparecen al mismo tiempo o se mantienen sin una explicación clara.
¿Cómo se diagnostica el linfoma?
El diagnóstico del linfoma requiere una valoración médica y pruebas específicas. Puede incluir historia clínica, examen físico, análisis de sangre, biopsia, citometría de flujo y pruebas de imagen.
La biopsia permite analizar una muestra del ganglio o tejido sospechoso y confirmar el diagnóstico. Además, las pruebas ayudan a determinar el tipo de linfoma y el estadio de la enfermedad.
Tratamiento del linfoma
El tratamiento del linfoma depende del subtipo de tumor, el estadio en el que se encuentra y las características del paciente.
Entre los abordajes utilizados se encuentran la quimioterapia, la radioterapia y distintos tratamientos de inmunoterapia, como anticuerpos monoclonales, trasplante de células madre, terapia CAR-T o anticuerpos biespecíficos.
En los últimos años, la personalización de los tratamientos ha cobrado mayor importancia, con estrategias adaptadas al perfil del tumor y a las características de cada paciente.
Instituto Oncológico Teknon
El equipo está compuesto por un staff de oncólogos, radioterapeutas, hematólogos e internistas complementado por consultores seniors de reconocido prestigio.
Su modelo asistencial combina atención clínica, investigación, innovación y oncología de precisión, con un enfoque multidisciplinar orientado a ofrecer una atención integral y personalizada a cada paciente.
El equipo trabaja con el objetivo de adaptar el tratamiento y el seguimiento a las características de cada caso, incorporando los últimos avances en prevención, diagnóstico y terapias oncológicas, siempre desde una atención centrada en el paciente y en su entorno familiar.





